¿Qué tipos de pérdida auditiva existen?

La pérdida auditiva se produce como resultado de un daño o disfunción de una o más partes del sistema auditivo. Puede ser de nacimiento o aparecer en cualquier momento de la vida provocada por diversas causas, sin embargo, es más frecuente en personas de edad avanzada y en quienes están expuestas a ruidos fuertes durante un periodo prolongado de tiempo.

Alguna de las causas que pueden provocar pérdida auditiva son:

  • Infecciones
  • Lesiones en la cabeza
  • Perforación del tímpano
  • Algunos medicamentos ototóxicos

Para entender mejor cómo funciona el proceso de la audición y qué puede provocar la pérdida auditiva, ver este vídeo.

¿Qué tipos de pérdida auditiva existen?

Partes del sistema auditivo

La vía auditiva es la encargada de procesar la estimulación sonora que ingresa desde el exterior y viaja hasta el cerebro, donde finalmente es interpretada dicha señal. Está compuesta por las siguientes partes:

  • Oído externo: Compuesto por el pabellón auricular, el canal auditivo y el tímpano, que marca el inicio del oído medio.
  • Oído medio: Está compuesto por el tímpano y la cadena de huesecillos denominados martillo, yunque y estribo, cuya función es transmitir las ondas hacia el oído interno.
  • Oído interno: Finalmente, el oído interno se compone de la cóclea, los canales que contribuyen al equilibrio y el nervio auditivo que transporta la señal hacia el cerebro.

Tipos de pérdida auditiva

Existen cuatro tipos de pérdida auditiva:

Pérdida auditiva conductiva: Cuando existe algún bloqueo en la transmisión de la señal a lo largo del oído externo o medio, se produce este tipo de pérdida auditiva. Puede ocurrir debido a diferentes causas, tales como: acumulación de cerumen en el canal auditivo externo, perforación timpánica o presencia de infección o líquido en el oído medio.

La pérdida auditiva conductiva puede ser temporal y es tratable con medicamentos que eliminen un foco de infección o por medio de cirugías para retirar la obstrucción o para reparar el tímpano dañado.

Este tipo de pérdida auditiva, también puede ser causada por alguna malformación a nivel del oído externo o medio, por ejemplo en los casos de atresias o microtias.

Pérdida auditiva neurosensorial: Ocurre cuando hay alguna alteración en el funcionamiento del oído interno o del nervio auditivo, que lleva el estímulo sonoro al cerebro. Comúnmente se debe a algún tipo de daño a nivel de las células del oído interno.

La pérdida auditiva neurosensorial es permanente ya que las células nerviosas dañadas no pueden regenerarse como en el caso de otras células del organismo. Tampoco puede ser tratada médicamente y los implantes auditivos suele ser la opción para recuperar la audición.

Malformación a nivel del órgano de la audición o malformación coclear, puede ser otra de las causas de pérdida auditiva neurosensorial. Las más comunes son la malformación de Mondini, donde la cóclea se desarrolla con menos vueltas en espiral y el síndrome de acueducto vestibular dilatado, que es el agrandamiento de uno de los canales óseos.

Pérdida auditiva mixta: Es la pérdida de audición dada por la combinación de la pérdida auditiva conductiva y neurosensorial. Dependiendo de la causa que dio origen a la pérdida auditiva, será el tipo de tratamiento que se lleve a cabo.

Neuropatía auditiva: Es un tipo de pérdida auditiva que ocurre cuando el nervio auditivo no funciona correctamente. Dependiendo del lugar en dónde ocurra esta alteración, serán las complicaciones que presente el paciente. Por ejemplo en algunos casos, los sonidos son percibidos pero no llegan a ser debidamente interpretados.

Grados de pérdida auditiva

La pérdida en la audición se mide en decibelios (dB). La audición normal es aquella que se ubica entre los 0 y los 20 decibelios, y es a partir de este umbral donde se empieza a considerar como pérdida auditiva. Existen varios grados de la misma:

 

 

Pérdida auditiva leve: Entre los 20 y los 40 dB. Quienes la padecen pueden escuchar algunos sonidos del habla pero tienen dificultad para hacerlo con los susurros o en ambientes ruidosos.

Pérdida auditiva moderada: Se refiere a la pérdida auditiva entre los 40 y los 60 dB. Comienza a afectarse mayor rango de percepción de sonidos del habla y como consecuencia podría verse afectada la discriminación del habla o la posibilidad de mantener una conversación, no solo en ambientes ruidosos, sino también en ambientes silentes.

Pérdida auditiva severa: Oscila entre los 70 y los 90 dB. Severa dificultad en la percepción del habla y sonidos. A partir de este nivel se puede denominar a la problemática como sordera.

Pérdida auditiva profunda: Supera los 90 dB. Sólo se escuchan sonidos ambientales muy fuertes y no se puede escuchar la voz humana.

Clasificaciones de la pérdida auditiva

Podemos clasificar la pérdida auditiva de distintas maneras.

Según el momento de aparición:

  • Congénita o adquirida: Cuando la pérdida auditiva está presente al nacer se la considera congénita. En caso de que sobrevenga a lo largo de la vida se la denomina adquirida.
  • Pre o post-lingual: Si la pérdida de la audición se produjo antes o después del desarrollo del lenguaje.

Según el lado y el grado de afección por lado:

  • Unilateral o bilateral: Hablamos de pérdida auditiva unilateral cuando afecta a un solo oído o bilateral, cuando afecta a ambos.
  • Simétrica o asimétrica: Si ambos lados poseen el mismo grado de pérdida auditiva, se denomina simétrica. En caso que se vean afectados en diferentes grados, se denomina asimétrica.

Según la forma de aparición:

  • Gradual o súbita: Cuando la audición va disminuyendo o empeorando a lo largo del tiempo, se denomina gradual o progresiva. En cambio, si su aparición es de un momento a otro, se denomina de aparición súbita.

Según la estabilidad en el tiempo:

  • Fluctuante o estable: Si la pérdida de la audición mejora o empeora con el tiempo se la considera fluctuante mientras que si la problemática se mantiene igual se denomina estable.

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