Tengo un hijo con hipoacusia

El diagnóstico de pérdida auditiva es impactante para muchos padres ya que temen que su hijo no tenga las mismas oportunidades. Pero en la actualidad gracias a los avances médicos estos miedos se pueden canalizar y los tratamientos vigentes son la respuesta a esta incertidumbre inicial. Gracias a la identificación y a la acción temprana, los niños con disminución auditiva ven facilitado el desarrollo del lenguaje como también su desarrollo emocional e intelectual.

La hipoacusia infantil en cifras

Aproximadamente cinco de cada mil niños nacen con algún tipo de pérdida auditiva.  Estas cifras se conocen gracias a las pruebas auditivas que se realizan en todos los recién nacidos y sirven para que los profesionales puedan determinar si existe alguna discapacidad auditiva. Con la detección precoz se puede llegar al diagnóstico de hipoacusia antes de los 6 meses de vida.

La importancia de un diagnóstico temprano

Un diagnóstico precoz de hipoacusia permite intervenir de manera inmediata para evitar las consecuencias irreversibles en el desarrollo del lenguaje y en la percepción cognitiva del niño.

Un tratamiento a tiempo mejora las posibilidades de lograr las habilidades comunicativas necesarias para desempeñarse en sociedad. Así, la pérdida auditiva ya no supone un obstáculo en el desarrollo de un niño. Por este motivo, los estudios en los recién nacidos se vuelven imprescindibles para intervenir de manera inmediata.

¿Qué hacer si mi hijo tiene hipoacusia?

Cuando una familia se enfrenta al diagnóstico de hipoacusia de su hijo, surgen las preguntas y la incertidumbre. Es importante saber que la hipoacusia tiene solución. Efectivamente va a afectar al aprendizaje del lenguaje y la comunicación oral, por este motivo es fundamental la estimulación auditiva y del lenguaje de manera temprana. Esto también tiene efectos positivos en el desarrollo de su inteligencia, de su desarrollo social y su comprensión comunicativa.

Un diagnóstico temprano facilita las posibilidades de un desarrollo cognitivo óptimo pero, además del tratamiento médico, existe una serie de medidas que los padres pueden realizar para acompañar este proceso.

Estimulación sonora

Frente a un diagnóstico de hipoacusia muchas familias dejan de estimular niño. ¡Al contrario! Todo niño necesita que le canten, que le hablen, ya que es una respuesta afectiva hacia él donde se ven involucrados –además del sonido- los gestos y las sonrisas. Esto es imprescindible, ya que el niño logra comprender el lenguaje más allá de su registro sonoro y puede interpretar los gestos y en consecuencia afianzar su comunicación social.

Hablar, cantar y jugar con el niño, además de ser actividades que fortalecen el vínculo, se vuelven esenciales para formar una base sólida en el proceso de escucha y de desarrollo del lenguaje.

Implantes auditivos

La pérdida auditiva tiene solución. Existen diferentes tipos de dispositivos auditivos -implantables o no-, indicados según el tipo y grado de pérdida auditiva que posea cada persona. Estos dispositivos permiten que el niño perciba los sonidos a su alrededor y así poder familiarizarse con ellos.

Tipos de pérdida auditiva más comunes:

  • Hipoacusia conductiva: Este tipo de pérdida auditiva se genera cuando existe un problema en el oído externo y/o en el oído medio. Algunos dispositivos auditivos amplifican el sonido por el canal auditivo para mejorar la audición, sin embargo, si el canal auditivo se encuentra dañado y presenta malformación, este tipo de dispositivo no puede ser indicado. Para estos casos y según recomendación médica, el tratamiento se realiza a través de un implante de conducción ósea.
  • Hipoacusia neurosensorial: La pérdida auditiva se da a nivel del oído interno o cóclea, órgano en forma de espiral o caracol que transmite las señales sonoras hacia el cerebro. En estos casos el tratamiento consiste en un implante coclear, dispositivo electrónico que permite que el estímulo recibido desde el exterior, sea procesado y enviado hacia el cerebro, mediante la estimulación realizada a través del implante colocado dentro de la cóclea.

El implante auditivo es un dispositivo para la audición que consta de dos partes: una parte interna que va insertada en el oído y una parte externa que recibe los sonidos. Existen distintos tipos de implantes auditivos: implantes cocleares, implantes de oído medio, dispositivos de conducción ósea, y soluciones no implantables (que no tienen parte interna).

¿Qué esperar de un implante auditivo en niños?

El diagnóstico temprano y el entrenamiento auditivo regular permiten que los niños con pérdida auditiva puedan estimular el habla y el desarrollo del lenguaje, gracias a los implantes auditivos, ya que a menudo pueden escuchar tan bien como el resto de sus compañeros. Así, la pérdida auditiva ya no supone un obstáculo en el desarrollo de un niño.

Muchos niños con implantes auditivos asisten a una escuela regular y es fundamental hacer un correcto seguimiento y acompañamiento de ellos desde un principio. Para eso, los profesores tienen que estar informados sobre los desafíos de cada niño en particular. (Ver artículo cómo es la vida con un implante coclear en la escuela).

Los niños dependen del apoyo y las decisiones de sus padres, ¡descubre el testimonio de otros padres o ponte en contacto con nosotros si tienes un hijo con pérdida auditiva! Julieta, Olivia, Máximo, Hugo, Joaquín, … y muchos niños en el mundo viven una vida llena de sonido gracias a sus implantes auditivos.

El camino para volver a escuchar

Aquí tendrás la oportunidad de aprender todo lo necesario para volver a escuchar.

Una iniciativa de MED-EL

Volver a Escuchar

Cuando los audífonos son insuficientes, un implante auditivo puede ser la solución adecuada. Con testimonios reales, Volver a Escuchar puede ayudarte a tomar una decisión y a esclarecer todas las dudas o miedos que puedas tener.

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