5 sectores con mayor riesgo de pérdida auditiva



  • Sobrepasar de forma continuada los 85 decibelios (dB) durante más de ocho horas puede suponer un grave daño en las estructuras internas del oído, ya que se pueden ver afectadas las células ciliadas de la cóclea, provocando una hipoacusia neurosensorial.
  • El diagnóstico precoz ante los primeros síntomas es esencial, por lo que los especialistas recomiendan realizar una revisión anual a los empleados de cualquier sector de riesgo.

La hipoacusia está reconocida como enfermedad laboral. No en vano el ruido en el entorno laboral es una de las principales causas de pérdida auditiva adquirida. Según los especialistas, sobrepasar de forma continuada los 85 decibelios (dB) durante más de ocho horas puede suponer un grave daño en las estructuras internas del oído, ya que se pueden ver afectadas las células ciliadas de la cóclea. Sectores en los que la contaminación acústica está más aceptada, se emplea maquinaria ruidosa o se producen explosiones son los que más riesgo entrañan.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 466 millones de personas padecen pérdida auditiva discapacitante en todo el mundo. La desatención de estos cuadros no solo representa un problema para quien lo padece y su círculo familiar, sino que desde el punto de vista de la salud pública representa un coste mundial anual de en torno a 750.000 millones de dólares.

Pero las alteraciones causadas por el ruido no solo se asocian a la presencia de una pérdida auditiva, pueden ir acompañadas de otros síntomas auditivos, como los acúfenos (ruido en los oídos), hiperacusia (aumento de la sensibilidad a los sonidos), dificultad en la discriminación del lenguaje y un mal desempeño auditivo en situaciones de ruido, entre otras.

“Durante los últimos años, las investigaciones sobre conservación de las habilidades cognitivas han relacionado el deterioro de la memoria, la atención y la velocidad para procesar la información en un tiempo determinado con la pérdida de audición. Por eso, se hace necesario tomar conciencia individual y colectiva sobre la necesidad de conservar nuestra salud auditiva”, explica Diana Mora, responsable de Audiología en el Servicio de O.R.L. del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

El diagnóstico precoz ante alguno de los primeros síntomas es esencial, “tan pronto se detecta cualquier indicio, lo más importante es acudir al especialista para una valoración. Si la pérdida es crónica, habrá que determinar la causa y el grado de hipoacusia. Habrá que tratar de evitar que la pérdida vaya a más, fundamentalmente evitando la exposición al ruido. Por otro lado, en función del tipo y grado de pérdida auditiva, indicaremos un tratamiento con cirugía, prótesis auditivas o algún tipo de implante auditivo”, puntualiza Luis Lassaletta, Jefe de Sección Otología H. Universitario La Paz de Madrid.

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Estos son cinco sectores con especial riesgo de pérdida auditiva para sus empleados:

1.- Construcción: tanto obreros, albañiles, carpinteros como directores de obra suelen estar en contacto permanente con maquinarias industriales muy ruidosas donde se pueden alcanzar hasta 130 dB. En estos lugares, no solo se recomienda el uso estricto de protección auditiva máxima, sino hacerse chequeos médicos periódicos para identificar tempranamente posibles signos de deterioro. 

2.- Aviación: pilotos, azafatas y cualquier miembro de la tripulación de a bordo, así como personal de pista, están expuestos a diferentes tipos y niveles de ruido a los que, en el caso de quienes viajan en el avión, se suman los cambios bruscos de presión, que afecta inevitablemente a las estructuras internas del oído. Por su parte, los trabajadores en tierra llegan a sufrir hasta 140 dB durante los despegues y aterrizajes que se multiplican a lo largo de su jornada laboral. 

3.- Música y entretenimiento: músicos, DJs y técnicos de sonido tienen que hacer frente a rutinarios ensayos y pruebas de sonido en las que el ruido puede superar los 115 dB. Pero también los trabajadores de los centros de ocio musical (salas de conciertos, bares, restauración en general…), de salones de juegos y cines conviven con un nivel de sonido muy elevado y mantenido. Estos sectores emplean mayoritariamente a jóvenes quienes, de acuerdo con la OMS, conforman un universo de 1.100 millones de personas con alto riesgo de sufrir pérdida auditiva. 

4.- Docencia: el cuerpo docente, independientemente de la etapa académica en la que se ejerza, afronta diariamente una gran carga de contaminación acústica debida a situaciones de concentración de un gran número de personas que dan lugar a conversaciones paralelas, murmullos constantes y situaciones de gritos y elevación de la voz, factores que pueden afectar a su audición. Especial mención requieren los profesores de primer ciclo de infantil (guarderías) por la facilidad con la que se producen momentos de descontrol acústico en su entorno.

5.- Transporte de viajeros y mercancías: especialmente en el transporte rodado, los trabajadores deben soportar el ruido del vehículo, así como los sonidos constantes de la carretera. Todo esto llega a ocasionar niveles de sonido de hasta 103 dB. En el caso del transporte de viajeros, incluso quienes se dedican al transporte privado (taxis o colectivos VTC) también están expuestos a esta contaminación acústica y, por tanto, al riesgo de pérdida auditiva.

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