Cómo aumentar la resiliencia de adolescentes con pérdida auditiva



2020 está siendo un año extraño y difícil para casi todo el mundo en el planeta. Todos hemos tenido que lidiar con muchos cambios en nuestra forma de vida. Cada persona reacciona de una forma diferente, pero ser capaz de adaptarse al cambio rápidamente es una señal de resiliencia. La resiliencia es la habilidad de afrontar y recuperarnos de las situaciones complicadas. A algunas personas les resulta más fácil afrontarlo que a otras, pero todos podemos aprender a ser más resilientes.

Muchos colegios, institutos y grupos comunitarios están poniendo en marcha programas para ayudar a los adolescentes a practicar sus habilidades para desarrollar la resiliencia.

No tienes que aprender a ser resiliente por ti mismo. Encuentra un programa en tu ciudad o búscalo online.

¿Qué temas deben cubrir?

  • Gestión de tu salud y bienestar
  • Aprender a manejar tus emociones durante estos tiempos de cambio o en situaciones de presión
  • Desarrollar pensamientos positivos para ver maneras diferentes de responder y controlar los pensamientos negativos
  • Identificar tus fortalezas y utilizarlas para solventar problemas
  • Tomar decisiones que tendrán el mejor resultado para ti u otras personas
  • Comprender la importancia de la comunicación
  • Aprender a pensar cómo piensan y sienten otras personas

Todas estas habilidades se pueden aprender y practicar. Tu resiliencia se desarrollará a lo largo del tiempo para que te puedas adaptar y acoplar a diferentes experiencias. Una manera de desarrollar tu resiliencia es poniéndote pequeños retos y metas. Establecer y lograr una meta permite que tu cerebro sienta el éxito y desarrolle la confianza, que es parte de la resiliencia.

Si eres un joven con pérdida auditiva, te proponemos algunas ideas para enfrentar nuevos desafíos.

Toma el control y márcate un objetivo

Comienza con pequeños pasos:

  1. Explica tu tecnología auditiva.
  • 1 paso: Grábate explicando tu tecnología auditiva.
  • 2 paso: Comparte tu grabación con la familia o un amigo.
  • 3 paso: Practica contándoselo a tu familia cara a cara.
  • 4 paso: Cuéntale a alguien nuevo cómo es tu tecnología auditiva.
  1. Comparte lo que te ayuda.
  • 1 paso: Haz una lista de lo que te resulta más difícil cuando te unes a una conversación. Por ejemplo: que haya mucha gente en un grupo, demasiado ruido, que hablen muy rápido.
  • 2 paso: Haz una lista de cómo se pueden solventar estos problemas. Por ejemplo: pide a una persona que se una a ti para charlar lejos del grupo, muévete a un lugar más silencioso, pide al interlocutor que hable más despacio.
  • 3 paso: Prueba estas soluciones con tu familia.
  • 4 paso: Prueba las soluciones con los demás.
  1. Prepárate para una emergencia.

Saber cómo podrías reaccionar ante una situación de emergencia es una buena manera de aumentar tu confianza en ti mismo.

  • 1 paso: Averigua el número de teléfono de emergencias del lugar donde vivas.
  • 2 paso: Escribe un guión de lo que tendrías que decir, si tienes que llamar, y practícalo.
  • 3 paso: Completa un tutorial de CPR (reanimación cardiopulmonar) que puedes encontrar en YouTube.
  • 4 paso: Inscríbete a un curso de Primeros Auxilios.
  1. Desarrolla tus habilidades de conversación.
  • 1 paso: Di “Hola” y “Adiós” a cualquier persona que veas regularmente, pero con la que no suelas hablar.
  • 2 paso: Haz un comentario o realiza una pregunta. Puede ser un cumplido acerca de algo que te gusta. (Me gustan tus pendientes. ¿Dónde los conseguiste?)
  • 3 paso: Únete a un grupo para tener una conversación y practica la Escucha Activa.

Cómo ser un Oyente Activo:

    • mantén contacto visual
    • mantente quieto
    • piensa acerca de lo que se está diciendo
    • espera una pausa y haz un comentario o realiza una pregunta
  • 4 paso: Comienza una conversación con alguien del grupo.

Si ya has probado estos desafíos, cuéntanos tu experiencia!

Artículo inspirado en el Blog de MED-EL.

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